Skip to main content

SWEET WRECKER

Expo Oscar Clarisso br12/12/2025 – 17/01/2026

Una exposición de Òscar Clarissó_Sepulcrito

Inauguración, 12 de diciembre a las 18:00 h

Sweet Wrecker se enmarca en la colaboración entre ACVIC Centre d’Arts Contemporànies y la Sala d’Art Jove.

Este proyecto es una reflexión sobre como los mecanismos afectivos del poder y la cultura pop —como artefacto masivo y espectacularizado— pueden convertirse en un instrumento de disciplina emocional y colectiva.

En un paseo virtual de pocas horas de scrolling desquiciado, desde mi cuenta alter ego @sepulcrito, descubrí a las Moranbong Band, una girl band creada por el régimen norcoreano de Kim Jong-un para fabricar adhesión ideológica mediante una síntesis entre la epicidad, el pop y la figura de la diva como heroína y patria. En ellas, el pop deviene dispositivo estatal: un lenguaje capaz de codificar identidad colectiva, patria y amor al dictador.

Fue en ese momento cuando se abrió una puerta hacia una fascinación por la orgía histórica en la que siempre se han encontrado la cultura pop y los artefactos políticos. En ese territorio ambiguo, la patria y la diva comparten una misma arquitectura simbólica: un liderazgo espectacularizado, cuerpos que buscan salvación, imágenes que ordenan el afecto y una masa que encuentra en la proclamación la pertenencia. La ideología se encarna.
En ese punto entra en juego un personaje que habita el espacio donde el diálogo entre la codificación virtual pop y los engranajes políticos de control se hace real. El cuerpo deja de ser individuo y se convierte en interfaz: un órgano expandido donde resuenan los algoritmos y la estrategia estética.

En un proceso de documentación y codificación de movimientos generados por los alumnos de primero de bachillerato escénico de la Escola d’Art de Vic y otros, se genera un atentado escénico que pone de manifiesto la fragilidad de la noción de colectividad. La exposición se presenta como responsable de establecer la estética como una forma de posicionamiento político, de entender la postfeminidad como reducto y donde internet es la patria.

En ese dispositivo escenográfico se hace tangible que los recursos estéticos del pop tienen una capacidad política emancipadora y contrarrevolucionaria, necesaria en un momento en el que la ausencia de noción identitaria y colectiva es tangible.

Sweet Wrecker se erige como un campo de ensayo para pensar el pop como ritual político contemporáneo. Un espacio donde la estética es profundidad; donde el símbolo es comunidad; y donde el cuerpo no obedece, sino que especula. Aquí, lo colectivo es una herida y una promesa: un lugar donde la promesa es inhabitable.

Òscar Clarissó_Sepulcrito

Foto de la exposición de Òscar Clarissó12/12/2025 – 17/01/2026

Una exposición de Òscar Clarissó_Sepulcrito

Inauguración: 12 de diciembre a las 18:00 h


Sweet Wrecker es un proyecto hecho por ACVIC Centre d’Arts Contemporànies y la Sala d’Art Jove.

Este proyecto habla de cómo el poder y la cultura pop pueden controlar las emociones de las personas y los grupos.

En un paseo virtual rápido, desde mi cuenta @sepulcrito, vi a la Moranbong Band. Es un grupo de chicas creado por el gobierno de Corea del Norte para que la gente apoye al líder Kim Jong-un. Usan el pop para mostrar la patria y el amor al dictador.

Esto me hizo pensar en cómo la cultura pop y la política están juntas desde siempre. La patria y la diva (una cantante famosa) tienen cosas en común: un liderazgo muy visible, cuerpos que buscan ayuda, imágenes que controlan las emociones y un grupo que se siente unido. La ideología (las ideas del poder) se hace visible en las personas.

En la exposición hay un personaje que muestra cómo el cuerpo deja de ser solo una persona y se convierte en una herramienta para el poder y la estética (la forma de mostrar las cosas).

Con la ayuda de alumnos de primero de bachillerato escénico de la Escola d’Art de Vic y otros, se creó una actuación que muestra que la idea de grupo es frágil. La exposición quiere mostrar que la estética puede ser una forma de hacer política. También habla de la postfeminidad (una idea sobre la mujer hoy) y de cómo internet es como una patria para nosotros.

En esta exposición se ve que el pop puede ser una forma de luchar por la libertad y cambiar las cosas, especialmente cuando la gente no se siente parte de un grupo o identidad.

Sweet Wrecker es un espacio para pensar el pop como un ritual político de hoy. Un lugar donde la estética es importante, el símbolo une a la gente y el cuerpo no solo obedece, sino que piensa. Aquí, lo colectivo es una herida y una promesa: un lugar donde la promesa no se puede vivir.

Òscar Clarissó_Sepulcrito